![]() |
![]() |
|
||||||||||||||||||||||||||||
Los
archivos de arquitectura en el contexto latinoamericano |
|
|||||||||||||||||||||||||||
| Ramón Gutiérrez é arquiteto, pesquisador e historiador da arte e da arquitetura, membro do Conicet e presidente do Cedodal Centro de Documentacion de Arquitectura Latinoamericana |
||||||||||||||||||||||||||||
| (leia versão em português) | ||||||||||||||||||||||||||||
Solamente en los últimos años ha comenzado a existir una conciencia acabada sobre el valor documental de los Archivos de Arquitectura en nuestro continente. En general estos archivos han carecido de una tutela específica salvo en aquellas reparticiones públicas o estudios privados donde ha sido necesario conservarlos en atención al carácter operativo de los mismos. De todos modos, en estos casos se trata simplemente de una operación de guardado, sin implicancias alguna de una tarea de adecuado acondicionamiento y catalogación, por ello es frecuente que los mismos estén también destinados a la pérdida cuando cambia el responsable del archivo, se produzca una mudanza o algún funcionario considere necesario hacer espacio. Es larga la lista de Archivos públicos, sobre todos los municipales de "Obras particulares" que se han visto destruidos o diezmados por la falta de cuidado de sus responsables, las periódicas "quemas" en aras de espacio y supuesta limpieza de material "inútil" o el eventual saqueo de usuarios. En general cuando los archivos tienen un carácter "operativo" es decir son parcialmente necesarios para trabajos de actualización o desarrollo de obras, los mismos suelen conservarse aunque su frecuente manipulación pueda ser objeto de riesgo y deterioro. Archivos históricos nacionales Lo habitual es que la documentación que tenga relación directa con la arquitectura histórica se encuentre en los repositorios nacionales correspondientes. En efecto, los Archivos General de la Nación de los diversos países cuentan con fondos cartográficos y de planos de arquitectura que surgen de gestiones para la construcción de edificios oficiales o que han contado con subvenciones de la administración pública como puede ser el caso de los templos. En esta última circunstancia también suelen encontrarse documentos similares en los Archivos eclesiásticos ya sean Arzobispales, parroquiales o conventuales, con sus propias fuentes específicas. En algunos casos, no muchos, se dispone de Catálogos especiales de cartografía y planos existentes en estos archivos, tal sería por ejemplo las fuentes éditas de los Archivos de la Nación de Argentina y Colombia. El primero fue una tarea individual realizada por el historiador jesuita Guillermo Furlong (1) y la segunda realizada por Vicenta Cortés de la cooperación española. (2) Los archivos de arquitectura y urbanismo correspondientes al período colonial (XVI-XIX) Es obvio tener que hacer una referencia a que las fuentes documentales del período colonial se encuentran preferentemente en los archivos portugueses o españoles específicos. En el caso de Portugal las principales fuentes cartográficas y de planos se encuentran en el Arquivo Histórico Ultramarino, en el Gabinete de Estudos Históricos das Fortificaçoes e Obras militares y el Gabinete de Estudos Arqueológicos de Engenhería Militar todos ellos en Lisboa. Otra documentación se conserva en el Arquivo Nacional de la Torre do Tombo, en la Biblioteca Nacional de Lisboa y en la Biblioteca Pública e Municipal do Porto.Un relevante esfuerzo para la edición de esta cartografía ha sido realizado por Luis Silveira. (3) Entre los archivos de propiedad privada puede mencionarse especialmente el de la Casa de Insúa en Penalva do Castelo. En España, lamentablemente lo que hubiese sido la colección más importante de estos archivos de arquitectura, la tarea realizada por el Real Cuerpo de Ingenieros Militares en el siglo XVIII y comienzos del XIX, se perdió como Archivo unificado con las transmigraciones de la sede del Cuerpo de Barcelona a Alcalá y Guadalajara, incluyendo las peripecias de la invasión napoleónica. De todos modos parte del material se encuentra en copias dispersas en diversos repositorios, particularmente el Archivo General de Indias en Sevilla, el Servicio Histórico Militar y el Archivo Histórico Nacional en Madrid, el Servicio Histórico Geográfico del Ejército, el Archivo de la Corona de Aragón, el Archivo de Simancas. (4) La tarea excepcional realizada por Diego Angulo Iñiguez para identificar los planos arquitectónicos existentes en el Archivo General de Indias culminaría con la edición de uno de los libros más raros y buscados de la historiografía de la arquitectura americana, publicado en Sevilla en siete tomos (3 carpetas de planos y cuatro volúmenes de estudio) entre 1933 y 1936. (5) En la actualidad las fichas de apuntes que permitieron la realización de esta obra de Angulo Iñiguez se conservan en el CEDODAL. Esta tarea vino a completar los esfuerzos iniciales de Pedro Torres Lanzas quien a comienzos del siglo XX editara a través del AGI sus Catálogos de planos siguiendo la estructura de la configuración de los fondos administrativos por Virreinatos. (6) En el caso del Río de la Plata este Catálogo fue complementado posteriormente por José Torre Revello en 1927. (7) Este mismo investigador publicaría luego, con la colaboración del arquitecto Martín Noel en Buenos Aires, un estudio sobre un conjunto de planos referentes a la arquitectura colonial. (8) Otro aporte en este campo ha sido realizado con los fondos de la Biblioteca Nacional en Madrid por José Ibañez Cerdá (9) y más recientemente en una tarea impulsada por el Ministerio de Cultura que ha dirigido el Arquitecto Carlos Baztán nos ofrece un esfuerzo notable, aun inédito, de rastrear con diversos becarios de países americanos las fuentes documentales cartográficas y de planos existentes sobre las diferentes Regiones del continente en todos los archivos públicos de España. (10) Sobre las obras de arquitectura y fortificación de los Ingenieros Militares no faltarían una temprana catalogación realizada sobre un conjuntos de planos efectuada por investigadores cubanos (11) Los estudios de José Calderón Quijano sobre las fortificaciones de Nueva España aportarían también una abarcante aproximación a las fuentes documentales y cartográficas disponibles en archivos europeos. (12) La tesis de Enrique Marco Dorta sobre Cartagena de Indias posibilitó un exhaustivo relevamiento documental de las fuentes disponibles en repositorios españoles sobre esta temática que incluía planos de la ciudad, de las fortificaciones y de obras de arquitectura civil. (13) En el campo del urbanismo la obra editada en 1951 por Julio González, Fernando Chueca Goitía y Leopoldo Torres Balbás sobre "Planos de Ciudades de Iberoamérica y Filipinas" potenció de una manera señalada los estudios sobre la ciudad hispanoamericana. (14) Julio González editaría luego otros trabajos referentes a Venezuela (15) y Santo Domingo. (16) También serían editados por otros autores Catálogos específicos de mapas y planos referentes a Venezuela (17) o Puerto Rico. (18) En esta misma línea la edición de las "Cartografías" efectuadas por el Servicio Geográfico del Ejército y que ya lleva varios tomos nos permiten disponer de una información cualificada sobre los fondos cartográficos y de planos urbanos americanos disponibles en España. (19) También hay editados una serioe de catálogos de la Sección de Documentación que se conserva hoy en el Archivo Histórico Militar. (20) La formación por el Ministerio de Defensa de una Base de Datos (CARHIBE) con la documentación del Museo Naval (AMN), Servicio Histórico Militar ASHN) y Servicio Geográfico del Ejército (ASGE), ha facilitado en la actualidad la consulta del material que se conserva en estos repositorios. En la Real Academia de la Historia también se conservan planos de América, fundamentalmente de México y países de América Central, de ellos también se ha publicado un Catálogo. (21) La exposición "100 planos de La Habana" permitió en años recientes disponer de una catalogación de fuentes cartográficas dispersas en variados archivos incluyendo obras del siglo XIX, que se encuentran preferentemente en el Archivo del Servicio Histórico Militar. (22) La tarea precursora de Javier Aguilera y Moreno Rexach en su Exposición de planos de ciudades americanas, fue continuada por Fernando de Terán en la magna exposición que efectuó el CEHOPU bajo el título "El sueño de un orden". (23) Aquí pueden encontrarse también diversas fuentes documentales que si bien no configuran un catálogo específico facilitan informaciones para acceder a ellas. (24) El Centro de Estudios Históricos de la Obra Pública Española (CEHOPU), formado a impulsos del recientemente fallecido Ingeniero José Antonio Fernández Ordóñez, ha configurado otro archivo de referencias de importancia sobre los fondos disponibles en diversos repositorios españoles. Cabe también señalar dentro de estas catalogaciones útiles para la accesibilidad a fuentes de Arquitectura y Urbanismo en América los índices preparados por el Archivo Histórico de Simancas que reúne planos y dibujos de muy variada procedencia. (25) De ellos se han realizado también catálogos parciales. (26) Lo propio podría decirse, aunque con menor cantidad de piezas del Catálogo del Archivo Histórico Nacional de Madrid. (27) En América, uno de los primeros intentos de una cartografía urbana se dio en el Perú con el notable Atlas de Paz Soldán. (28) La peculiaridad de este Atlas es la calidad de los planos de varias ciudades peruanas del mediados del XIX que nos muestran con precisión la localización de las principales obras públicas realizadas en la colonia y comienzos de siglo. Otros dos trabajos sobre la ciudad de Lima han incluido series de planos de notable interés. El primero de ellos concretado por Brombley y Barbagelata (29) que se complementa en uno mas reciente, aunque de baja calidad de edición, realizado por el arquitecto Gunther. (30) Las mismas limitaciones en cuanto a calidad editorial encontramos en otro trabajo sobre planos de la ciudad de La Paz en Bolivia. (31) Series de planos del Cuzco, incluyendo iconografías "ideales" realizadas en Europa a partir de las descripciones de los cronistas, han sido analizadas recientemente (32) también sobre Arequipa he publicado una extensa secuencia de planos del XVIII y XIX en un estudio de evolución de la ciudad. (33) En México una temprana publicación sobre planos de la ciudad que realizaran Justino Fernández, Toussaint y Gómez de Orozco (34) fue complementada por Carrera Stampa (35) y más recientemente con un formidable catálogo de 500 planos de la Ciudad de México que editara la SAHOP. (36) Otras ciudades también han visto publicadas series de cartografías como el caso de los puertos de Veracruz, Acapulco y Campeche (37) Jorge Enrique Hardoy estudió con verdadero entusiasmo los temas de cartografía colonial recorriendo diversos archivos y aportando sucesivas aproximaciones. (38) Con su estudio póstumo sobre "Cartografía urbana" nos permitió tener una visión más amplia que integró fuentes documentales procedentes de otros archivos europeos, tanto franceses cuanto ingleses, italianos y holandeses, que hoy nos permite tener una captación más completa del complejo fenómeno urbano colonial de América. (39) Planos de arquitectura colonial americana localizados en otros archivos europeos, son en general fruto de la dispersión, aunque hay algunas colecciones de interés como las de planos de Colegios y Templos de los jesuitas que se encuentran en la Biblioteca Nacional de París. (40) El propio Archivo de la Compañía de Jesús en Roma conserva algunas fuentes cartográficas y de planos que son de interés para los estudios americanistas y que fueran catalogadas por Valery Radot. Recientemente se han publicado listados de fuentes españolas y americanas sobre documentación existente en otros repositorios de Europa, complementando la tarea efectuada hace décadas por Gayangós. (41) No faltaran tampoco en España colecciones de planos reunidos por un funcionario virreinal que hayan tenido los destinos más variados. Por ejemplo en la Biblioteca de Cataluña se conserva una importante colección de planos de proyectos urbanos y de fortificaciones realizadas durante el gobierno en el Perú del Virrey Manuel Amat y Junyent. (42) En América estas fuentes están dispersas en los Archivos Nacionales, como hemos mencionado, pero nunca agrupadas por sus referencias de oficinas técnicas precisas, como hubiera sido el caso de las Comandancias de los Ingenieros Militares. Muchos archivos tienen realizados índices con la localización de planos, pero ellos están mecanografiados y no han sido editados, como en el caso de Chile y México o en ficheros como en la Biblioteca Nacional del Perú. Ha habido sin embargo algunos intentos interesantes de divulgar las colecciones de planos y cartografía urbana en diversos países. Así en Argentina se cuenta con un antiguo trabajo de Félix Outes (43) y un más reciente catálogo (sin reproducciones) de los planos que se conservan en el Archivo general de la Provincia de Buenos Aires en la ciudad de La Plata. (44) En Chile hay un antiguo trabajo del Instituto Geográfico Militar (45) y los enjudiosos estudios de Gabriel Guarda que nos facilitan enorme documentación y reproducciones de cartografía colonial (46) De Colombia contamos también con un trabajo que abarca diversos planos territoriales y urbanos que facilitan el acceso a fuentes que ya habían sido catalogadas en el Archivo General de la Nación (47) recientemente una tesis doctoral realizada sobre la ciudad de Medellín por Verónica Perfetti ha posibilitado la edición de una notable cartografía urbana de la ciudad. (48) El Brasil posee importantes colecciones de cartografía y planos de arquitectura localizables en diversos Archivos. Entre ellos cabe recordar: el Arquivo Nacional, el Arquivo Histórico do Exército, la Mapoteca de Itamaraty y la Biblioteca Nacional todos ellos en Río de Janeiro. Allí se han editado diversos trabajos sobre cartografía urbana de Río de Janeiro que permiten comprender acabadamente la evolución de la ciudad. El primero de ellos fue realizado por Eduardo Barreiros (49), posteriormente Isa Adonias publicó un catálogo de lo conservado en el Palacio de Itamaraty. (50) También se han editado importantes colecciones iconográficas y fotográficas de Río por Gilberto Ferrez (51), y otros estudios sobre Recife ciudad que tuvo un largo período de ocupación holandesa (52) y en un panorama más amplio por Néstor Goulart Reis Filho. (53) De Buenos Aires podemos disponer de una buena colección de planos urbanos recopilada por Taullard (54) y también de importantes colecciones de iconografía editadas por Moores (55) y más recientemente por Bonifacio del Carril y Aguirre Saravia. (56) De Montevideo se dispone un antiguo trabajo de Carlos Travieso (57) que recoge planos de ingenieros militares del período colonial y más recientemente se editó una Iconografía que documenta abundantemente la evolución urbana de la capital del Uruguay. (58) Archivos como el Nacional de México o el de Centro América localizado en Guatemala, tienen una abundante cantidad de planos integrados a diversos expedientes para obras públicas o privadas. Ellos sin embargo no pertenecen, como se ha dicho, a un sistema de catalogación específica sino que conforman un material documental de diversa procedencia. El hecho de estar en un repositorio público, con personal cualificado a su custodia les asegura un mejor tratamiento que el resto de los documentos que se encuentran en otro tipo de archivos. En general es posible localizar planos en los expedientes de construcción o tramitación administrativa o económica de alguna obra, pero no tenemos estructurados Archivos concretos del conjunto de obras abordadas por la repartición técnica. Recién en el siglo XIX con la organización de las estructuras profesionales de las naciones independientes se podrá disponer de Archivos sistemáticos de arquitectura y urbanismo. Los archivos de obras públicas La mayoría de estos Archivos se conformó a fines del siglo XIX o comienzos del siglo XX cuando los Estados Nacionales asumen la tarea de realizar los grandes edificios que habrían de albergar las nuevas estructuras de gobiernos nacionales. La formación de las oficinas técnicas, que en muchos casos datan de comienzos del XIX, aportaron un primer bagaje de fondos documentales, aunque lo habitual es que el mismo se hubiese perdido o fuera requisado por los profesionales de turno. Un ejemplo particular de esto es el antiguo archivo de proyectos públicos realizados en la Argentina y el Uruguay por el Arquitecto oficial Carlos Zucchi y que recientemente se ha localizado en los fondos del Archivo de Reggio Emilia en Italia. (59) Zucchi, arribado a la Argentina en la segunda década del siglo XIX realizó decenas de proyectos para edificios públicos bajo el gobierno de Rosas y luego en Montevideo. Sus planos lo acompañaron en sus sucesivos exilios hasta su regreso a Italia. Sin embargo su archivo personal no solamente muestra su producción de diseños y proyectos, sino también fondos del siglo XVIII que pertenecían, sin dudas, al antiguo Archivo del Real Cuerpo de Ingenieros Militares de España localizados en el Río de la Plata. Aparentemente esta parte del archivo fue adquirida por Pedro de Angelis al Ingeniero Militar José María Cabrer y cedido a su amigo Zucchi quien se llevó a Italia la memoria de las obras públicas realizadas en la región en materia de fortificaciones y arquitectura pública. Esta versión tiene rasgos de similitud, pues otra parte del material documental de Cabrer fue adquirido por el gobierno del Brasil y se encuentra en el Archivo del Ministerio de Relaciones Exteriores en el Palacio de Itamaratí en Río de Janeiro. (60) En este conjunto se encuentran los planos de los pueblos de misiones jesuíticas realizados por Cabrer y el dibujo de la fachada del templo de San Miguel de Misiones. (61) Esta movilidad de las fuentes documentales no es inusual en nuestro continente. Es posible por lo tanto encontrar en la Biblioteca Nacional de Río de Janeiro, un conjunto de planos importantes del Paraguay en el siglo XIX que fueron apropiados por las tropas brasileñas durante la guerra de la Triple Alianza. (62) Tampoco faltarán planos españoles o europeos en Archivos americanos, fruto del traslado de profesionales de un continente a otro. Tal el caso de los planos que tenía el jesuita Forcada en Argentina y que respondían a diversos edificios españoles donde presuntamente pudo trabajar este arquitecto. (63) En el Uruguay, el importante Archivo de Obras Particulares del Municipio de Montevideo, que guarda los planos para aprobación de permisos de edificación anteriores a 1930, ha sido cedido en custodia por el Municipio al Instituto de Historia de la Arquitectura de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de la República. El Instituto viene realizando la catalogación de esta importantísima fuente para el estudio de la arquitectura realizada en la capital uruguaya desde fines del siglo XIX. La Argentina vio correr riesgo de desaparición de su Archivo de Obras Públicas cuando se disolvió en 1989 el antiguo Ministerio de Obras Públicas, convertido en una simple Secretaría dentro del todopoderoso Ministerio de Economía. Esta eliminación de la "obra pública" símbolo durante todo el siglo XX de la eficacia concreta del Estado, implicaba a la vez la reducción del papel que dicho Estado habría de tener en el concierto de la nueva estrategia globalizadora. Sin embargo la creación del Centro de Estudios e Investigaciones de la Arquitectura Pública (CEDIAP) posibilitó una mejora sustancial y el rescate del mencionado Archivo que abarca un conjunto de más de 60.000 planos que hoy están siendo informatizados y guardados adecuadamente en condiciones muy superiores a las que se encontraban en el inicio. La acción del CEDIAP marca un punto relevante de esta nueva valorización de los Archivos de Arquitectura y el esfuerzo por configurar una acción sostenida de protección y difusión de estos fondos documentales. (64) En el caso colombiano se integró recientemente al Archivo General de la Nación, el importante Archivo del antiguo Ministerio de Obras Públicas, con fondos que datan desde 1905 en adelante. El mismo ha sido estudiado y presentado en Exposiciones para contribuir a su valoración por el arquitecto Carlos Niño en la última década. (65) Recientemente se ha comenzado a formar un importante archivo en la Dirección de Patrimonio del Ministerio de Cultura que, bajo la dirección de la arquitecta Mariana Patiño, ha venido reuniendo la vasta documentación de las intervenciones realizadas en los monumentos de Colombia por la antigua COLCULTURA y las acciones tomadas desde la Dirección de Monumentos de INVIAS, cuando era dirigida por Juan Luis Isaza. En Venezuela el Profesor Leszek Zsaswiza realizó estudios sobre las obras públicas de este país en el siglo XIX tomando como fuente el Archivo del Ministerio de Obras Públicas y evidenciando el excelente material disponible en cuanto a planos y cartografía. (66) Archivos específicos. Un caso peculiar. Aguas Argentinas en Buenos Aires Un Archivo de singular importancia por el volumen y la calidad de información que ofrece es el de la Empresa Aguas Argentinas que corresponde a la antigua Obras Sanitarias de la Nación, concedida a manos privadas en 1994. Este archivo conserva dos grandes grupos de planos: los correspondientes a los edificios de la propia empresa con unas 5.000 unidades aproximadamente, y los que integran el Archivo de "Obras domiciliarias" que arranca en 1886 y se mantiene "vivo" hasta nuestros días. Este Archivo, que alberga cerca de un millón de planos, tiene todos los edificios (en planta y corte) realizados en Buenos Aires entre 1886 y el año 2000. (67) Debido a que para fijar la tarifa del costo del abastecimiento de agua se requería la superficie de los locales servidos (en Buenos Aires todavía no se han instalado los medidores individuales de consumo), todos los propietarios que hicieran una conexión de agua debían presentar un plano para su aprobación de instalaciones. Esto permite tener un amplio archivo, donde para cada predio urbano de la ciudad se dispone de todos los planos de edificios allí realizados. Es decir que hay una parte de este archivo que es "histórica" la correspondiente a los edificios ya demolidos y otra parte que es operativa para los edificios aun en pie. (68) Los edificios realizados en Buenos Aires con anterioridad a 1886 también están incluidos, ya que al hacer la conexión de agua fue preciso relevar su situación. Este material nos permite determinar con absoluta precisión la evolución de las tipologías de la vivienda en diversas zonas de Buenos Aires y la transformación de las mismas en concordancia con la subdivisión predial, pasando así de la casa de patio a la de medio patio e incorporando además las variables de casas pareadas con comercio en planta baja y otros sistemas similares. (69) Como está prevista la conexión de agua con medidores a corto plazo este gran archivo dejará de ser operativo y pasará a ser "histórico" en su totalidad. Para ello se ha concebido la importancia de mantener el sistema de clasificación que ha tenido durante este siglo, que permite una accesibilidad fácil y rápida al conjunto de planos de edificios que se construyeron en cada predio urbano. El Proyecto Patrimonio Histórico, fruto de un Convenio entre el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas de la Argentina y la Empresa Aguas Argentinas ha comenzado la catalogación informatizada del archivo de planos de la empresa, habiendo concluido los correspondientes a edificio central denominado "Palacio de las Aguas Corrientes" y al conjunto de la llamada "Planta General San Martín" que abarca un total de 30 instalaciones edilicias en la zona de Palermo en Buenos Aires. (70) Simultáneamente el Proyecto ha realizado la Catalogación de los edificios que integran el Patrimonio de la empresa y los bienes muebles de valor cultural, industrial o artístico que se encuentran en ellos. En este sentido puede considerarse como excepcional el bagaje de documentación arquitectónica que posee esta empresa y la singularidad de la iniciativa privada que tiene bajo tutela este patrimonio y valora la potencialidad cultural que el mismo posee. Archivos de arquitectura en manos públicas y privadas Instituciones públicas y privadas han ido recogiendo en los últimos años Archivos que se encontraban dispersos en manos de las familias de los arquitectos. Esta tarea ha sido fruto del proceso de concientización y también resultado de las acciones externas que fueron urgiendo acciones nacionales para la protección de sus documentaciones. En este sentido la venta a Universidades e instituciones norteamericanas de importantes archivos como los del arquitecto Ferrari Hardoy de Buenos Aires o el de Max Cetto de México, aceleraron acciones que han culminado en la protección de colecciones de indudable valor. En este sentido merece desatacarse la tarea pionera de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de San Pablo (Brasil) que ha recogido y clasificado importantes repositorios de oficinas de Arquitectura como las de Dubugrás, (71) Rino Levi, Gregori Warchavchik y Ramos de Azevedo sobre cuyos fondos se han estructurado recientemente estudios de notable interés. (72) También la Facultad de Arquitectura de Río de Janeiro comenzó hace unos años una tarea de restauración de antiguos proyectos realizados por los alumnos de la Facultad desde principios de siglo. En Buenos Aires el Instituto de Arte Americano que fundara Mario J. Buschiazzo en 1947 tiene una larga trayectoria académica y ha ido guardando archivos de arquitectos del siglo XX como Carlos Vilar, Jorge Bunge, León Dourgé o Héctor Morixe que ocupara la Secretaría del mencionado Instituto. Dirigido en la actualidad por Alberto De Paula el Instituto ha realizado recientemente una exposición conjuntamente con la Sociedad Central de Arquitectos y el CEDODAL. (73) También la Biblioteca de la Facultad ha guardado una importante calidad de proyectos de alumnos desde las primeras décadas del siglo y recientemente ha creado una nueva dependencia destinada a albergar archivos de arquitectura privados. La Facultad de Arquitectura de la Universidad Católica de Chile recibió una importante donación original del Arquitecto Sergio Larraín y luego adquirió en subasta otra parte de su Biblioteca particular. También recibió como legado el archivo del arquitecto Juan Borchers, uno de los pensadores chilenos de mayor originalidad, a cuyo estudio se ha dedicado recientemente un número de la revista del Colegio de Arquitectos de Chile. (74) En Belo Horizonte (Brasil), la Facultad de Arquitectura, poseedora de una excelente Biblioteca, tiene además entre sus archivos documentales la colección de fotografías y negativos que durante treinta años preparara el Arq. Sylvio de Vasconcellos sobre la arquitectura del Brasil. De excepcional importancia es también el archivo de fotografías y documentos sobre las intervenciones en Monumentos Históricos que posee el Servicio de Patrimonio Histórico y Artístico Nacional del Brasil (SPHAN) tanto en Río de Janeiro (central) cuanto en las diversas regionales federales. Cabe también hacer una especial mención a la Biblioteca especializada en Patrimonio Cultural de América Latina existente en la Universidad Federal de Bahía (Salvador. Brasil) donde se archivan las tesis de los alumnos de los Cursos de Restauración internacionales (CECRE) allí dictados. Un importante Archivo documental y de fotografías sobre arquitectura del Brasil es custodiado por la Fundación Goulbelkian de Lisboa. Se trata de la colección formada por el historiador Robert Smith y ha sido objeto de una reciente exposición de parte de su material. (75) Particular interés tiene para los estudios americanos el archivo de material de arquitectura, fundamentalmente fotos y textos, así como correspondencia del historiador de arte Damián Bayón que se conserva en el Centro de Estudios que lleva su nombre en la ciudad de Santa Fe, próxima a Granada (España). Recientemente ha sido editado un libro con parte de la correspondencia recibida por Bayón entre 1954 y 1994. (76) También son de interés los archivos de Tesis y seminarios de Investigación que se conservan en otras Universidades de América. Particularmente cabe recordar los trabajos de Historia de la Arquitectura de la Universidad de Chile en Santiago y los de la Universidad Ricardo Palma en Lima (Perú). (77) Entre las iniciativas privadas, la organización de la Biblioteca y Archivo de Mauricio Cravotto en el Uruguay es una de las tareas pendientes de mayor importancia. Custodiado por el Arquitecto Antonio Cravotto este Archivo conserva un material de notable variedad desde dibujos y proyectos, hasta una excepcional biblioteca y hemeroteca con primeras ediciones de los pioneros del Movimiento Moderno y de los arquitectos racionalistas. La casa- estudio de Cravotto ha sido declarada Monumento Histórico Nacional incluyendo su acervo documental de correspondencia, fotografía y folletos, pero espera una ayuda decidida para clasificarse, informatizarse y poder habilitarse a una consulta pública para investigadores, tarea que hoy se realiza parcialmente gracias a la generosa disponibilidad de sus dueños. (78) Instituciones privadas como el Museo de Arte de Lima se han preocupado recientemente por adquirir u obtener en donación o custodia archivos y colecciones que tienen vinculación con la arquitectura. Entre ellas cabe señalar la de Manuel Piqueras Cotolí, un escultor andaluz que realizó edificios en lo que llamó el estilo "neoperuano" integrando elementos de la arquitectura prehispánica y colonial. La Escuela de Bellas Artes de Lima y el Pabellón Peruano en la Exposición de Sevilla de 1929, han sido sus obras más destacadas. (79) Las familias de los arquitectos o los propios estudios de arquitectura que se prolongaron durante años han realizado una tarea importante de resguardo de colecciones. En muchas oportunidades estos archivos se han destruido por no tener un destino preciso o un sitio adecuado para su clasificación y mantenimiento. Entre los Archivos que se han mantenido durante casi un centenar de años podemos contabilizar el de los Arquitectos Follet, procedentes de los antiguos estudios de Chambers y Thomas vinculados a importantes obras ferroviarias en Buenos Aires y el interior de la Argentina. Algunos de los documentos de este Archivo fueron exhibidos en una reciente Exposición organizada por el IIED y la Getty Foundation sobre "Buenos Aires 1910". (80) En estos años últimos años la conciencia del valor documental de estos archivos está posibilitando el rescate de los mismos. Para ello ha sido un buen incentivo el comenzar a fomentar exposiciones que permitan el acceso directo a la contemplación y valoración de las fuentes. El Centro de Documentación de Arquitectura Latinoamericana (CEDODAL), formado en Buenos Aires en 1995 y reconocido como Fundación con Personería Jurídica en 1998, ha impulsado este mecanismo de valoración pública contando con la colaboración de las familias de Arquitectos que resguardaban este patrimonio de carácter excepcional. Tal ha sido el caso de la presentación de los diseños del arquitecto Alberto Prebisch en el año 1999, que gracias a la generosa disposición de sus hijos se exhibió en Buenos Aires, editándose un libro- catálogo en la oportunidad. (81) Los diversos medios de prensa y revistas especializadas se hicieron eco de la importancia de valorar este patrimonio y de los valores sustanciales del dibujo de arquitectura en tiempos en que la tecnología modifica aceleradamente las condiciones del diseño. (82) La tarea del CEDODAL ha apuntado no solamente al rescate de archivos de planos sino también a documentación de diverso orden, correspondencia, memorias técnicas, croquis y dibujos, fotografías, etc. Entre las colecciones incorporadas en estos años a sus fondos cabe señalar las fichas de investigación y fotografías de los historiadores del arte españoles Diego Angulo Iñíguez y Enrique Marco Dorta, de los arquitectos argentinos Martín Noel, Ricardo Alexander, Héctor Greslebin, Sánchez, Lagos y de la Torre, (donación del Arq. Mederico Faivre), Luis Morea y la excepcional colección de planos y fotos de monumentos históricos del Perú dibujados por Carlos Villalobos. Una muestra de estos fondos podrá apreciarse en la Exposición "Fotografía Latinoamericana. Territorio, ciudad, arquitectura y gente. 1860-1960" que se presentará en los años 2000 y 2001 en diversas ciudades de España. (83) Si bien las entidades gremiales de la arquitectura en América aun no han encarado una tarea sistemática de organización de Archivos para proteger estas colecciones de documentos procedentes del sector profesional, es posible mencionar algunas gestiones concretas que permiten verificar una tendencia al cambio en este sentido. En Colombia se ha formado por la Sociedad Colombiana de Arquitectos un Centro de Documentación que alberga una importante hemeroteca y biblioteca, que ya está prestando servicios al público. En Buenos Aires la Sociedad Central de Arquitectos, impulsada por una gestión del arquitecto Rolando Schere configuró el Archivo de la SCA con el objetivo de organizar su propio acervo institucional (la SCA fue fundada en 1886) y recibir documentación de colecciones privadas. (84)También en Chile el Colegio de Arquitectos viene dando impulso a la formación de su Biblioteca y un archivo específico. En Montevideo, la Sociedad de Arquitectos del Uruguay está reorganizando su biblioteca y archivo que guarda la documentación de la Federación Panamericana de Arquitectos desde 1920. (85) También la Academia Nacional de Bellas Artes de Argentina ha consolidado en su biblioteca un Archivo de material fotográfico de arquitectura y arte de primera magnitud que integra con los fondos propios que tomara el fotógrafo Hans Mann para la edición de los Cuadernos de Arte Argentino, (26 tomos desde 1939) y los de Arte Sudamericano (12 tomos desde 1944). La reciente adquisición del archivo fotográfico del Arq. Mario J. Buschiazzo configura un avance en esta dirección. Una importante iniciativa fue la formación en 1997 de la Red de Archivos de Arquitectura de Argentina (REDAR), con sede en Buenos Aires, de la cual participan un número importante de entidades públicas y privadas que cuentan con fondos de planos y cartografía. La Red ha realizado exposiciones conjuntas de material de las entidades participantes y apoya la capacitación de recursos humanos para el cuidado de los fondos documentales. En Venezuela la adquisición por parte de la Biblioteca Nacional de la Colección Hoffemberg de Estados Unidos, sin dudas una de las más completas sobre fotografía latinoamericana de los siglos XIX y XX, por la documentación que contiene para la historia de la arquitectura en el continente. (86) La formación de la Fototeca del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) con sede en Pachuca en México dependiente del Consejo Nacional de Cultura (CONACULTA) integró diversas colecciones de fotografías y particularmente las placas que entre 1904 y 1908 tomara el fotógrafo Guillermo Kahlo sobre los edificios coloniales de México. (87) Parte de estas fotografías fueron publicadas en los dos tomos de láminas de "Arquitectura colonial en México" por Federico Mariscal y Antonio Cortés entre 1914 y 1922 (88) y posteriormente por Gerardo Murillo (Dr. Atl) en sus "Iglesias de México". (89) La importancia y reconocimiento que la obra del arquitecto Luis Barragán ha tenido en los últimos años de su vida se refleja en iniciativas tendientes a preservar los testimonios de su actuación. Por una parte la casa de Luis Barragán en la ciudad de México es conservada como un Museo accesible a visitas. En ella se conserva el conjunto del equipamiento y las obras de arte que pertenecieron al arquitecto. Un grupo de entusiastas discípulos y colegas ha formado en Guadalajara la Fundación de Arquitectura Tapatía, dirigida por el arquitecto Juan Palomar, que es legataria de la Biblioteca de Luis Barragán y coheredera de su patrimonio. (90) También en Guadalajara el Colegio de Arquitectos tiene su sede en la casa Kristo, una de las obras de la primera fase y ha encarado la edición de algunos de los textos de su biblioteca que tuvieron peculiar incidencia en el pensamiento y la trayectoria de Barragán, particularmente las obras de Ferdinand Bac.. De todos modos es necesario señalar que en casi todos los casos estos archivos de índole privada carecen de presupuesto y personal especializado para abordar una tarea sistemática de rescate. Podemos por lo tanto señalar que más allá de las buenas intenciones, que surgen de los ejemplos señalados, estamos dando los primeros pasos a nivel continental como para avanzar en otras fases más consolidadas que el permanente actuar sobre la emergencia. Se procurará así, no solamente evitar la pérdida, sino profesionalizar esta tarea asegurando la conservación y facilitando la consulta de estos fondos para que cumplan con su inevitable destino social de preservar la memoria y hacer crecer el conocimiento. Notas 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 51 52 53 54 55 56 57 58 59 60 61 62 63 64 65 66 67 68 69 70 71 72 73 74 75 76 77 78 79 80 81 82 83 84 85 86 87 88 89 90 |
© Imagens Arquivo Cedodal Centro de Documentacion de Arquitectura Latinoamericana |
|||||||||||||||||||||||||||
| | Autor | Assunto | Números | Página principal | Expediente | Vitruvius | | ||||||||||||||||||||||||||||