De: Benjamin Barney Caldas
Data: Tuesday, March 27, 2001 10:08 AM

Subject: Mube violentado


El sino de los edificios Rafael Moneo dice que el destino de los edificios es cambiar; verdad de a puño. De hecho prácticamente todos los grandes monumentos premodernos solo se acabaron después de la muerte de sus arquitectos y muchos los tuvieron varios, y por supuesto fueron modificados: para mejor o para peor. Lo que es intolerable es que otros lo hagan por encima de sus autores cuando estos todavía están activos, como parece ser el caso del Museu Brasileiro de Escultura, proyeto de Paulo Mendes da Rocha. Sin embargo llamar al arquitecto no siempre es la mejor solución, como paso con Salmona en el MAMBO de Bogotá, que evidentemente no quería cambiar nada en él, pero al que con su autorización se le cubrieron sus paredes de ladrillo visto y concreto abusardado con paredes sobrepuestas de yeso para que quedara blanco como quieren los curadores sin imaginación. Lo más estúpido de todo (y cómico) fue que Gloria Zea, su eterna directora, salió a decir en los periódicos que el edificio estaba en ladrillo por que no habían tenido dinero para pañetarlo cuando lo construyeron. Por supuesto la solución, para no dañar el edificio y aislar las mediocres pinturas (no siempre ni siempre todas), que con frecuencia allí se exponen, de la presencia fuerte de la buena arquitectura, hubiera sido simplemente trabajar a base de más paneles movibles (blancos o del color que se necesitara), pero no,lo que querian era desaparecer la arquitectura del edificio la que a veces, evidentemente, les causaba algun problema: los artistas se veian tan malos como con frecuencia lo son ahora. Así las cosas, el problema es por un lado de respeto con los autores de los edificios y del otro de acierto en sus necesarias modificaciónes

[Benjamin Barney Caldas, jornalista do jornal "El Pais", Cali, Colômbia]