Your browser is out-of-date.

In order to have a more interesting navigation, we suggest upgrading your browser, clicking in one of the following links.
All browsers are free and easy to install.

 
  • in vitruvius
    • in magazines
    • in journal
  • \/
  •  

research

magazines

projects  


abstracts

how to quote

GONZÁLEZ ORTIZ, Humberto. ¡Hay que seguir vendiendo revistas! Projetos, São Paulo, año 14, n. 161.04, Vitruvius, mayo 2014 <http://www.vitruvius.com.br/revistas/read/projetos/14.161/5179>.


Una intruducción necesaria

En el campo de la Arquitectura llevamos ya varias décadas aplicando de manera evidente esta especie de obsolescencia programada arquitectónica con productos arquitectónicos que únicamente responden a las necesidades de los grandes oligarcas mundiales que se han dedicado a crear ‘sellos’ emblemáticos de manera desquiciada alrededor de todo el planeta.

En los últimos 15 años al menos, se ha consolidado una especie de banalidad formal arquitectónica creando (y recreando) enclaves ‘casi fasistoides’ de una arquitectura desquiciada. La tendencia ideológica última de esta arquitectura neoliberal actual es, resumiendo, que no tiene ideología, no tiene responsabilidad y no tiene ética alguna!

Esta realidad globalizada neoliberal (1), nos lleva necesariamente a repensar la relación entre Arquitectura y sociedad, producto de la reflexión sobre el nuevo papel del arquitecto frente al creciente deterioro del tejido social, de la calidad de vida de la población, que se refleja en el deterioro constante del estado del bienestar: trabajo, ingreso, salud, educación, seguridad, vivienda. Y que se expresa en términos de un desmedido crecimiento de la ciudad precaria, como reflejo evidente del constate incremento de la pobreza.

¿Cómo enfrentar de manera eficiente el creciente deterioro de la estructura social de la pobreza en el mundo?; ¿cómo intervenir desde la Arquitectura, para incluir ‘también’ a ese 70% de la población excluida de los planes urbanísticos?; ¿cómo aglutinar a los grupos de población y comunidades que viven en condiciones de vulnerabilidad social desde la investigación arquitectónica?

¡Hay que seguir vendiendo revistas!

Leo con cierto rubor a Anatxu Zabalbeascoa afirmar que: “entrado el siglo XXI, la arquitectura está llegando a ámbitos pobres y alejados del poder donde nunca estuvo presente. Ese nuevo campo de actuación agita el debate mezclando motivaciones sociales y culturales” (2).

De un tiempo a esta parte veo como profesionales arquitectos se arriman a nuestra senda de búsqueda de lo Apropiado en Arquitectura, Luis Fernández-Galiano “bajo la premisa “la austeridad como concepto ético y estético”, presenta la exposición The Architect is Present en Museo ICO”(3) en ella observamos como el editor español, nos quiere hacer creer que ha adquirido un nuevo modo de pensar, de hacer y de proyectar arquitectura acorde “con los tiempos”, ya que aparecen materiales como el bambú, el adobe o el ladrillo y de alguna manera parece más querer “lavar su imagen” de iconoclasta del star system”. ¡Es lo que vende hoy! Hoy es ‘cool’ mirar hacia Sudamérica y decir que ‘los ladrillos’ de Solano Benítez ‘están de moda’ y debemos tapizar todas las revistas de arquitectura con estructuras casi milagrosas que ¡Oh, se hacen con ladrillos! E ‘incluso’ pueden servir para ofrecer la eficiencia de la ‘arquitectura de autor’ ¡A aquella ‘pobre’ gente necesitada del mundo!... ¡El 70% de la población de la Tierra, ni más, ni menos!

Ahora incluso edita sus revistas buscando arquitecturas que trasciendan la lagrimilla en la mejilla con obras sublimes en África, en Asia o en Latinoamérica.

Incluso miramos atónitos hoy en día como miles de muros de ‘facebook’ o millones de ‘tuits’ se han llenado con la figura del reciente Premio Pritzker de Arquitectura, el japonés Shigeru Ban, autor de “arquitecturas de emergencia” dicen, y les vienen unos “subidos de aúpa” a quienes solo han sabido de su existencia porque le han otorgado “el Oscar” de Arquitectura. Pero que no se han parado a pensar “ni un ratito” en que todos esos millones de habitantes de la Tierra requerían “desde ayer” del esfuerzo de Arquitectos y Arquitecturas que “se comprometieran” no solo con las revistas como las de Fernández-Galiano, que orgulloso las publicitaba, sino con “la gente”, con “los usuarios”… ¡Vaya dos palabrejas!, bueno ahora están de moda… ¡Y hay que seguir vendiendo revistas!

Egos y no discursos

Esos arquitectos que ahora llamáis de la “austeridad como concepto ético y estético” y que salimos en sesudos escritos en El País y La Vanguardia… ¡Perdonen! ¡Pero Llevamos años abogando por una manera diferente y Apropiada de ejercer la profesión arquitectónica! ¡Y sí, me incluyo como escribidor de Arquitectura!

Y lo hemos hecho durante muchos años y bien diferenciados de los Galiano’s, Zaha’s, Foster’s, Ghery’s y demás estilistas con insípidas e intrascendentes propuestas de una arquitectura insolidaria, egocentrista y fascistoide.

Cuando escucho y leo a según qué personajes organizando ‘nuevos discursos’ sobre un tipo de arquitectura que ‘ya estaba (estábamos) allí’, no puedo sino refutar y al menos intentar no dejarles tan rápidamente ‘nuestro lugar’ de Críticos y Propositores Arquitectos que no estamos ligados a su cuestionable credibilidad que ahora ‘Como Vende’ y ‘Queda Bonito’ pues, desdeñan de sí mismos ya que fueron ‘Ellos’ los creadores de un status quo que ahora les pesa en la cabeza. ‘Y a grito pelado’ quieren que olvidemos de un plumazo que fueron ellos quienes, como dice Fredy Massad: “contribuyó (contribuyeron) activa y decisivamente a consolidar la arquitectura-estrella, sus personalismos y egos”(4).

Arquitectura desde la crítica

A día de hoy cerca 5.000 millones de habitantes viven en condiciones de pobreza y marginados de los planes sociales y de los beneficios de la globalización financiera del mundo actual, hablamos de casi el 83% de la población mundial que se encuentra excluida también, de los planes “oficiales” de desarrollo arquitectónico y urbanístico.

La crisis financiera que atraviesa el mundo es, tal vez, la más grave de la cual se tenga memoria en la historia reciente. Ello afecta dentro de todos los ámbitos de la vida, aunque tiene una mayor repercusión en el ámbito cultural y social de una franja mayoritaria de pobladores pobres.

Se cree que el siglo XXI se inicia con la mitad de la población del mundo viviendo en áreas urbanas, proporción que se estima llegue al 75% en el 2025, previendo que el 90% del crecimiento poblacional se produzca en áreas urbanas.

Hace décadas ya que la realidad nos ha rebasado y casi nadie había movido un dedo hasta hoy por preguntarse aquello de la Responsabilidad Social en Arquitectura.

Pero el estado de crisis en que actualmente se encuentra la sociedad contemporánea no es exclusivamente debido a crisis económica global (que también), sino que también es consecuencia de una profunda crisis de ideas y valores. Y por ello ahora vienen como pirañas aquellos que ni por asomo les interesa el bienestar común (al menos hasta ayer “no vendía revistas”), nos quieren adoctrinar y poner en valor (el suyo claro!) ‘el sentido de lo humano’, la “humanidad” de la que la Arquitectura, ¡nunca debió de alejarse!

Y es esta desorientación ideológica especialmente grave en el ámbito de la arquitectura, la que contribuye de manera decisiva a esta especie de gradual desaparición en la intervención de la crítica y nos lleva a ‘aceptar todo como válido’ nos lleva a creernos el discurso de cualquiera que como merolico del centro del Distrito Federal, nos quiera vender sus ungüentos y sus pomadas a precio de saldo que con ello, redimiremos el alma y ¡seguiremos consumiendo ‘su’ producto!

Por ello nosotros como “Escribidores de Arquitectura" hemos incluido siempre la realidad social como un elemento sobre el cual podemos (debemos) incidir desde la propuesta arquitectónica. Debemos necesariamente cuestionar a fondo los diversos aspectos que definen esta especie de statu quo del presente arquitectónico (que ahora empieza a desmoronarse) y cuestionarnos las posiciones de opinión y de pensamiento desarrolladas a nuestro alrededor.

Intervención en el ex convento de San Pablo, arquitecto Mauricio Rocha Iturbide, Oaxaca, México, 2011
Foto Humberto González Ortiz

Intervención en el ex convento de San Pablo, arquitecto Mauricio Rocha Iturbide, Oaxaca, México, 2011
Foto Humberto González Ortiz

Intervención en el ex convento de San Pablo, arquitecto Mauricio Rocha Iturbide, Oaxaca, México, 2011
Foto Humberto González Ortiz

Intervención en el ex convento de San Pablo, arquitecto Mauricio Rocha Iturbide, Oaxaca, México, 2011
Foto Humberto González Ortiz

Responsabilidad y compromiso social

Perdonad, pero como pertenezco a estos cientos de loquitos que no queremos quitar el dedo del renglón prefiero, no odiar la duda (5) y si obligarme a pensar y a hacerme preguntas y a cuestionarme este mundo fashion, superfluo y consumista que deliberadamente, está acabando con la felicidad humana y la quiere sustituir con espejitos brillantes o banales arquitecturas caras que quieren simplemente ocultar al menos, parte de la realidad humana.

Pero mientras Zaha Hadid defienda a capa y espada que “la arquitectura no sigue modas ni ciclos políticos o económicos, sigue la lógica inherente a la innovación tecnológica y el desarrollo social (6)” pero siga escaceándose de los muertos que construyen su estadio en Qatar ya que eso ’no es responsabilidad del arquitecto’ y mientras Miquel Adriá se asusta de que “los estudiantes preguntan y Google responde. ¿Cómo se hace una vivienda? ¿Cómo se repara una puerta? “Ellos defienden que así se aprende arquitectura, pero yo discrepo”, insiste. “Creo que la buena educación sigue pasando por la construcción del espíritu crítico y la capacidad para formular preguntas inteligentes. Google no resuelve esto”(7) curiosas declaraciones de quién durante años ayudó a consolidar esta nueva generación de arquitectos ‘no pensantes’ y si consumidores digamos, 2.0.

En principio podríamos pensar que la apertura tecnológica de nuestro tiempo, nos conduciría a pensar en una supuesta “democratización” del conocimiento, y por ende, una democratización del derecho a la ciudad, sin embargo la segregación social de lo que podríamos llamar espacio público, nunca ha sido tan grande, las desigualdades de ingresos aumentan, la precariedad laboral se agudiza, las ofertas y el acceso real a las ofertas urbanas entre la población, se difuminan, exponiendo a los colectivos más vulnerables y débiles, en un estado de marginación y vulnerabilidad impensables hace algunos años, el paso del huracán Mitch por la ciudad norteamericana de Nueva Orleáns, es un ejemplo claro de marginalidad técnica, política y humana por el que trascurre el devenir de las mayorías empobrecidas del planeta, incluso en los llamados países desarrollados.

Sin embargo, y concretamente, en el campo de la Arquitectura esa que trasciende en Revistas 'cool', la que queremos copiar, comprar, reproducir... pertenece a esta sociedad de consumo que hemos generado (y acrecentado) a lo largo de las últimas décadas. Hoy en día seguimos esperando ver a nuestro arquitecto favorito haciendo zapatitos, mesitas, lamparitas ‘de diseño’, ‘con formas rarísimas’, salidas de las entrañas de los ultimísimos programas de dibujo. Hoy en día ‘no eres’ arquitecto si no sabes manejar Revit, SketchUp, Solid o Rhino… Lo que produzcas con ello ¡es lo de menos!... Si los edificios son inútiles dinosaurios carísimos y con mantenimiento cero ¡Qué más da¡ ¡Venden! ¡Generan ganancias!

Y volviendo al principio… En el campo de la Arquitectura llevamos ya varias décadas aplicando de manera evidente esta especie de obsolescencia programada arquitectónica con productos arquitectónicos que únicamente responden a las necesidades de los grandes oligarcas mundiales que se han dedicado a crear ‘sellos’ emblemáticos de manera desquiciada alrededor de todo el planeta. Si bien es cierto que soplan vientos de cambio como la canción de Scorpions, quiero dejar claro que no estamos de acuerdo en cambiar de maquillaje, quitarnos en traje y el bombín, enfundarnos unos jeans, unos tenis y una camiseta chula y ‘vendernos’ ahora como ‘solidarios’, ‘modernos’ y ‘salidos’, la cosa no va por allí. Aquellos que durante décadas no se han preocupado ni ocupado en interesarse en lo más mínimo por resolver criticamente y desde la Arquitectura la Habitabilidad Humana, no pueden venir ahora con sus revistas cool a fotografiarnos a nosotros que llevamos años no imponiendo, y si compartiendo una visión otra de un hacer arquitectura que tiene más que ver con la necesidad, con la realidad, con la responsabilidad social (¿Les sonará a ellos de algo esta palabreja?) para diferenciarnos de su propuesta’ de arquitectura autoritaria y díscola.

Y por ello ahora, que la crisis ¡nos está jodiendo a todos por igual! Pues, si quieren unirse ¡vale! Pero nosotros hace tiempo ya que nos esforzamos y apostamos por la creación de una arquitectura autogestiva, poética, alegre y democrática

En definitiva, una arquitectura apropiada ligada de lleno a la responsabilidad social y que sea capaz de otorgar ventaja competitiva, reputación y credibilidad a esta maltrecha imagen de la arquitectura de lo banal, lo superfluo, lo caro y si me permiten, lo inútil.

Pero como siempre esta solo es la opinión de quien escribe.

sobre el autor

Arquitecto por la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional Autónoma de México (1993-Graduado con mención honorífica). Doctor en Arquitectura por la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona, de la Universidad Politécnica de Cataluña. Tesis Doctoral: Carlos González Lobo... Caminos hacia lo alternativo dentro del ámbito conceptual, proyectual y contextual de la arquitectura” (2002 – sobresaliente). Investigador Independiente desde el año 2002.

notas

1
El triunfo político, militar y económico actual en Irak, Afganistán y ahora también ‘el norte’ de África nos conduce irremediablemente a una ‘calcutización’ del planeta, y nos enfrenta a un panorama desalentador, donde la economía de libre mercado sigue su camino implacable, y los recortes en derechos sociales, civiles, y culturales, siguen detrás de las políticas neoliberales en el mundo de hoy. Y esto hay que decirlo así, como es, aunque suene muy politizado.

2
ZABALBEASCOA, Anatxu. ¿Se acerca el final de la gran arquitectura?. El País, Madrid, abr. 2014. <http://sociedad.elpais.com/sociedad/2014/04/27/actualidad/1398626299_206791.html>.

3
MASSAD, Fredy. The architect is present: inventando un nuevo panteón. Artículo consultado en internet, periódico ABC. Abril de 2014. http://abcblogs.abc.es/fredy-massad/2014/04/24/the-architect-is-present-inventando-un-nuevo-panteon/

4
Massad, Fredy. Op. cit.

5
GONZÁLEZ ORTIZ, Humberto. Habemos unos cuantos cientos de loquitos. Drops, São Paulo, año 14, n. 076.05, Vitruvius, ene. 2014 <www.vitruvius.com.br/revistas/read/drops/14.076/5020>.

6
ZABALBEASCOA, Anatxu. Op. cit.

7
Idem, ibidem.

comments

161.04 crítica
abstracts
how to quote

languages

original: español

source
Humberto González Ortiz
Barcelona

share

161

161.01 copa do mundo

Arena Pantanal (Arena Cuiabá)

161.02 exhibition

Viñolys reimagine the Armory Art Fair Exhibit design

161.03 recuperação

Antigo armazém, novo escritório empresarial

newspaper


© 2000–2017 Vitruvius
All rights reserved

The sources are always responsible for the accuracy of the information provided